LA CIENCIA Y LA BIBLIA: LA SINGULARIDAD DEL PLANETA "TIERRA"

Se va a tomar en cuenta nada más que los acontecimientos de los primeros dos días del evento de la creación en Génesis:

• LA CREACIÓN DE LA ATMÓSFERA APROPIADA, y

• EL ESTABLECIMIENTO DEL CICLO HIDROLÓGICO.

Se calcula que la probabilidad de la combinación de los factores necesarios para lograr que existan nada más estos dos criterios para la vida es de uno en 100 cuatrillones, es decir, 10 a la 26 potencia. Con un número total máximo de planetas como de 10 a la 22 potencia, cálculo que se estima generoso en la estimación de la probabilidad de otro planeta que sostenga vida es extremadamente remota. Si añadimos a esto la probabilidad de la ocurrencia de otros factores necesarios para la vida, la posibilidad de vida en otro planeta llega a ser absurdamente minúscula, casi improbable. El delicado equilibro en el diseño de la Tierra queda ilustrado por los siguientes ejemplos de una lista de más de 40 criterios que se han determinado esenciales para la exis­tencia vital en la Tierra.

Veamos algunos ejemplos:

LA VIDA NO PODRÍA EXISTIR EN LA TIERRA SI ALGUNOS DE LOS SIGUIEN­TES CASOS FUERA CIERTO*

No habría vida en la Tierra si:

1. La rotación de la Tierra fuera más lenta.

2. Si la rotación fuera más rápida.

3. Si la distancia del Sol fuera un dos o cinco por ciento, mayor.

4. Un dos o un cinco por ciento menor.

5. Si hubiera una variación del 1% en la cantidad de luz solar que llega a nuestro planeta.

6. Si fuera un planeta más pequeño.

7. Si fuese la Tierra más grande.

8. Si tuviera una luna menor.

9. Si tuviese una luna más grande.

10. Si tuviese más de una luna.

11. Si la capa de la Tierra fuese más delgada.

12. Si fuese más gruesa.

13. Si hubiese mayor proporción de oxígeno y nitrógeno.

14. Si hubiese menor proporción de oxígeno y nitrógeno.

15. Si hubiese menos o más ozono.

* Mordechai Ben Sefarad. La Biblia adelantada a su tiempo (mp3). Bajado de Internet. 2013

Está exactamente calculada la Tierra para que haya vida.

Si uno de estos factores no se hubiese dado no habría vida. Se tiene que consi­derar las manos de un Creador, un arquitecto cósmico si se quiere llamar así. Los científicos tienen bastante certeza de que un cuerpo espacial como el de la mitad del tamaño de Marte chocó con la Tierra en el tiempo preciso del desarrollo de nuestro planeta. Este choque sacó mucho del CO2 de la atmósfera de la Tierra lo que evitó un efecto desbocado de invernadero que hubiera prevenido la vida y que permitió la correcta composición química de la capa de aire que cubre nuestro planeta. La rotación planetaria se aligeró. La Luna se formó de una parte del cuerpo que chocó y llegó a ser el elemento vital para la estabilidad del eje y la rotación de la Tierra, creando así el ambiente para la vida. Las probabilidades de que esto ocurra de una manera tan precisa sin un Creador son minúsculas, más allá de la razón. Para comprender bien lo de Génesis 1 exige que se considere el texto hebreo original; la traducción al español puede traer equivocaciones. Por ejemplo, concerniente al 4to día (vers. 16) podría implicar que el Sol y la Luna fueron creados después de la formación de