ALIMENTOS PROHIBIDOS EN LA BIBLIA

MARISCOS

Lev 11:9 Esto comeréis de todos los animales que viven en las aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar, y en los ríos, estos comeréis.

Lev 11:10 Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente que está en las aguas, los tendréis en abominación.


Lev 11:11 Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.

Lev 11:12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, lo tendréis en abominación.

El Dr. David Macht, autoridad en drogas y venenos animales, hizo una investigación referente a las propiedades venenosas del pescado sin escama, extrayendo el jugo a más de 70 especies inyectándolo en ratones, también lo probó en plantas que 28

dan semillas y el resultado fue que muchos ratones murieron y hubo una dismi­nución en el proceso de crecimiento de las plantas. Cuando se hizo lo mismo con peces no prohibidos en este pasaje, como los que tienen aletas y escamas, no hubo efectos secundarios en los ratones ni en las plantas.

La conclusión del Dr. Macht fue de que todo indica que hay alguna base científica en la clasificación bíblica de peces con escamas y sin escamas y lo de comestible y no comestible –C.D. Willis, “Moisés y la medicina,” en Signs of The times, abril 17, 1951, ps. 5,6.

Concerniente a las ostras, O.S Parrett, dijo que había una gran relación entre ti­foidea y las ostras y que también la ingesta de cangrejos y langosta está asociada frecuentemente a procesos de indigestión severos y a veces mortales demostran­do que la orden dada Moisés tenía razón.” –O. S. Parrett, M.D., Enfermedades de Alimentos Animales, p. 8.


EL CERDO

Lev 11:7 También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo.

Isa 65:3 pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira, sacrificando en huertos, y quemando incienso sobre ladrillos;

Isa 65:4 que se quedan en los sepulcros, y en lugares escondidos pasan la noche; que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas;

El uso del cerdo como alimento estaba rigurosamente prohibido para el pueblo hebreo y, por ende, para todo ser viviente. El cerdo es un zafacón.

Hubert P. Swartout, famoso miembro de la Junta Americana de Medicina Preven­tiva y Salud Pública, dijo en una ocasión que el cerdo era objetable no solamente por el peligro a que estamos expuestos de contraer triquinosis al ingerir su carne, sino también porque la proporción de grasa que contiene es mayor que en la mayoría de la carne de los demás animales y también por la dificultad de digerir este alimento. También asevera que patología como la fiebre ondulante propagada a través del cerdo es más agresiva que la de otros tipos de ganado. Dada todas esas circunstancias concluye de había razón suficiente en el Antiguo Testamento de clasificar al cerdo como inmundo. (El Nuevo Consejero Médico Moderno, p. 119; 1951).

El cerdo cuando está en estado salvaje como el jabalí está con poca grasa y se desplaza para todas partes, cuando se domestica engorda demasiado y es enton­ces cuando decimos que está en óptimas condiciones para la ingesta. Un cerdo infectado de triquina que no se cocine adecuadamente su carne puede producir triquinosis, patología que de cada 6 personas en América, uno la padece.

O.S. PARRETT, MD, gran estudioso de enfermedades de animales para consumo dijo en una ocasión refiriéndose a la Biblia de que los sacerdotes que servían como