LA BIBLIA Y LA GEOLOGÍA

June 30, 2018

Hoy día, damos por sentado los procesos naturales de la Tierra, como es el agua, aire, tierra y patrones del clima se comprenden bien; sin embargo, anteriormen­te la humanidad no tenía muchos conocimientos de Geología. La Biblia identifica correctamente varias cosas que fueron descubiertas más tarde, por ejemplo, el Ciclo Hidrológico.

 

EL CICLO HIDROLÓGICO

El agua cae en la tierra como lluvia, corre por las montañas a los ríos y vuelve a los océanos en donde se evapora para luego volver a caer como lluvia. Ese es un concepto sencillo pero la Ciencia no lo recogió hasta que Pierre Perrault, Edme Mariotte y Edmundo Halley identificaron correctamente el proceso en el siglo dieciocho. Este ciclo es expuesto claramente en varios pasajes de la Biblia. El li­bro de Job describe la evaporación de las gotas de agua que luego se destilan para formar nubes que luego caen como lluvia. (Job Cap 36 vers. 27 y 28).

 

27Él atrae las gotas de las aguas, al transformarse el vapor en lluvia,

28la cual destilan las nubes, goteando en abundancia sobre los hombres.

(Job 36:27-28, RV 1960).

 

Eclesiastés escrito hace más de 2000 años, describió de igual manera el movi­miento del agua de los arroyos hacia los océanos sólo para volver a formar ríos. Eclesiastés 1:7.

7Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo. (Eclesiastés 1:7)

 

LAS CORRIENTES DE LOS OCÉANOS

Los arqueólogos han usado la Biblia como documento histórico confiable, a menudo han llegado a descubrir culturas y ciudades antiguas enteras. Pocos cien­tíficos han compartido tal convicción tal vez porque la Biblia no fue escrita como libro de Ciencia. Uno que sí la tuvo sin embargo fue Matthew Fountain Maury. Maury razonó que la mención de sendas en las aguas impetuosas en el libro de Isaías tenía que ser correcta: Isaías 43:16- 17.

16Así dice Dios, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas; 17el que saca carro y caballo, ejército y fuerza; caen juntamente para no levantarse; fenecen, como pábilo quedan apagados. (Isaías 43:16-17, RV 1960).

 

Como resultado invirtió muchos años de su vida en descubrir y cartografiar las corrientes oceánicas. A fin de que los marineros usaran sus conocimientos para mejorar la eficacia de la navegación y reducir accidentes.

Su investigación publi­cada en 1855 ha sido un recurso invaluable para el mundo y le ganó a Matthew Fountain Maury la reputación de Padre de la oceanografía. Los senderos del mar también son señalados en los Salmos (Salm 8:8).

8Las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar.

 

ESTRATIFICACIONES Y FOSILIZACIONES

Los pormenores que nos provee Génesis están sorprendentemente acordes con los últimos descubrimientos de la Geología. El diluvio de Noé nos ofrece una ilustración muy clara acerca de las capas geológicas que se pueden ver en la Tierra.

 

18Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca so­bre la superficie de las aguas. 19Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos. 20Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes. 21Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre. 22Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió. 23Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca. 24Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días. (Génesis 7:18-24, RV 1960)

 

LA LAVA DE LOS VOLCANES

El libro más antiguo de la Biblia, el de Job, el cual se escribió hace casi 4 milenios afirma que debajo de nuestro planeta, es decir, en su centro existe un fuego inten­so. Investigaciones científicas han podido descubrir que la corteza terrestre tiene un grosor sólo de cinco a treinta millas y que por debajo de esa capa hay unas siete mil millas de materia derretida como un caucho que es colocada encima del fuego. Eso queda reflejado cuando vemos un volcán en erupción, eso es lo que sale de éste. Es decir, la Tierra por “debajo” “está convertida en fuego”.

5De la tierra nace el pan,y debajo de ella está como convertida en fuego. (Job 28:5 RV 1960).

 

MONTES EN EL FONDO DEL OCÉANO

En el libro de Jonás que los escépticos lo han tomado como un cuento de hadas donde habla de que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre de un pez y que en él relata que Jonás descendió a los cimientos de los montes, hoy se ha demostrado que es una aseveración científica. Sólo en el siglo anterior, esto fue comprobado gracias a la invención del SONAR (Sound Navigation And Ranging), ‘navegación por sonido’. En la actualidad, hay mapas con mucha precisión del fon­do marino donde se pueden apreciar montañas y volcanes.

6 Descendí a los cimientos de los montes;  (Jonás 2:6, RV 1960)

 

 

UNA ERA DE HIELO

Previo al Diluvio la Biblia no menciona nada sobre el hielo, sin embargo, después de este suceso, en ella se encuentra estas magníficas declaraciones:

10 Por el soplo de Dios se da el hielo, y las anchas aguas se congelan. (Job 37:10, RV 1960)

 

29 ¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?

30 Las aguas se endurecen a manera de piedra,y se congela la faz del abismo.

 (Job 38:29-30, RV 1960)